Hace un tiempo el arzobispo de Barcelona saltaba a la palestra con unas declaraciones sobre la conveniencia moral del fichaje de Cristiano Ronaldo, siempre me provoca una sensación de desasosiego el saberme en desacuerdo con un miembro de la Iglesia, no suele ocurrir prácticamente nunca entre otras cosas porque siempre se manejan con verdadero tino, no suelen decir cosas de más y las que dicen son valientes y puntuales.
No fue éste el caso. Monseñor Lluís Martínez Sistach se equivoca, se equivoca en el fondo y en la forma y se equivoca hasta en el tema a tratar. Me pareció un Barcelonista hablando del Madrid, como he visto a muchos en este país, se pueden encontrar en cualquier bar o en cualquier tertulia diaria, pero esta vez tenía una particularidad, el Barcelonista en cuestión se valía de su cargo eclesiástico para dar fuerza a sus palabras y convertirlas así en autoridad. Que en el fútbol se viertan opiniones las más de las veces tendenciosas es algo habitual, pero que se haga desde tan alta esfera no lo es tanto.
El fútbol es peligroso, lo noto en mis propias carnes y no estoy tan consagrado a la causa de Dios como el Arzobispo de Barcelona, desata pasiones internas, nos duele y nos alegra, nos arrebata interiormente y nos lleva a un estado próximo a la fe. Poca gente lo ha analizado como un fenómeno social que pueda ser un buen sustitutivo religioso, pero tiene encantos sensuales y nos puede llevar a la saciedad espiritual. Ese revestimiento casi sacro nos puede obnubilar, nos puede hacer ver pecadores en el equipo contrario.
El arzobispo de Barcelona calló significativamente cuando el Barcelona cerró la contratación de Ibrahimovic, una operación que está en la cifras de Cristiano, por mucho que la escondan detrás de Etoo para hacerla parecer menos inflada. Además, esta operación fue propiciada directamente por la de Cristiano, como la catarsis de fichajes del Madrid lo ha estado por el triplete del Barcelona, es decir, la relación entre ambos fichajes es evidente.
Por otro lado, y puestos a comentar las vergüenzas éticas del fútbol, que son muchas y muy variadas, no podemos hacer un juicio tan simplón y superficial. Esperar a que el Madrid haga un fichaje para llevarnos las manos a la cabeza es incluso infantil. El Real Madrid es una entidad sin animo de lucro que se dedica al ocio y al espectáculo y que maneja presupuestos desorbitados, tiene una serie de activos entre los que se encuentran el campo, la ciudad deportiva y los jugadores, por citar sólo algunos, que sumados dan cifras escandalosas por lo desmesuradas, ¿Empezó el Real Madrid a ser dudosamente moral después de fichar a Ronaldo? ¿Es el Madrid una excepción en el fútbol o sólo su ejemplo más claro? Lo cierto es que el Real Madrid, como máxima expresión del fútbol está sobredimensionado, pero los fichajes millonarios son una consecuencia, no una causa.
El fútbol habría que reinventarlo, pero ya es tarde, la Iglesia de Barcelona tiene severos problemas, Barcelona es una de las zonas más progres de España, sus niveles de decrepitud social van a la par de sus reivindicaciones políticas, como muestra vale el ataque a iglesias en el centenario de la Semana Trágica. Desde la Iglesia catalana deben poner mucha atención a los numerosos problemas que la acucian en la actualidad y alejarse de debates estériles, sobre todo si no se hacen en profundidad.
lunes, 10 de agosto de 2009
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